No se si lo sabréis pero vivo en una zona de Esaña, en la que cada vez que llueve. Es noticia a nivel "cuchicheo" y en contadas ocasiones lo ves en la televisión. Esto es cuanto menos. ESTREMECEDOR!!!
Para compensar tan poca actividad durante esta semana aquí pongo un poquito de Spam
@Pekter
Ya está, no subirán los seguidores porque no pongo banners por el blog. tampoco tiene link en texto... En fin. Esto es Spam pasivo "a pelo" xDD. POdría hacerlo de un modo más sutil, en plan, "eeeeh el otro día encontré un twitter que tiene mi nick!!! NOOOOOO" Y durante unos días fingir por el twitter estar siendo acosado pro un blogger que le ha robado el nick. Spam pasivo
Pekter
Bienvenidos al blog personal de Pekter!
viernes, 4 de mayo de 2012
martes, 1 de mayo de 2012
Spam
Hoy no tengo ganas de escribir por lo que me centraré a hablar de... videojuegos? no tienes un blog que habla de videojuegos? y otro de frikadas que no puedes clasificar?
Sí, los tegno y los tengo muertos, ratíticos... Pero bueno, ahí va un link
Me gustaría aprobechar para que leyérais esta interesante noticia en la cual se muestra como un inmigrante sudamericano "disfruta" de esta vida.
El joven, de 23 años y origen colombiano, narra cómo se fugó del Centro de Internamiento de Extranjeros y las represalias de la Policía - Ha eludido su expulsión tras autolesionarse en el avión
IGNACIO CABANES Los últimos dos meses en la vida de Byron - nombre ficticio para preservar su anonimato- podrían ser el argumento de una secuela de la película «Papillon» o de la serie «Prision Break». Este joven de 23 años y nacionalidad colombiana consiguió escapar en marzo del Centro de Internamiento de Extranjeros (CIE) de Zapadores a través de los conductos del aire, días después fue detenido de nuevo y el pasado sábado eludió su expulsión del país después de autolesionarse en el avión con unas cuchillas que llevaba ocultas. «Voy a hacer todo lo posible para no volver a Colombia», aseguró este inmigrante en situación irregular, quien teme que si regresa a su país acaben con su vida por una venganza.
La odisea de Byron comenzó a finales de febrero cuando fue detenido en Valencia por un delito contra la Ley de Extranjería. Como es habitual en estos casos acabó en el CIE de Zapadores a la espera de que se hiciera efectiva su expulsión del país. «Desde el primer día que entré me dije a mí mismo: ‘Yo de aquí salgo’», confesó el joven a Levante-EMV.
Plan de fuga
Byron explica que empezó a planear su fuga el mismo día que llegó. «Todos los días salía a pasear al patio y me fijaba en los lugares por los que podría escapar, si había cámaras de vigilancia y a dónde enfocaban», relata. Así localizó una tubería fuera del alcance de las cámaras, pero reconoce que iba a ser complicado trepar por ella sin ser visto, ya que cuando salían al patio siempre había dos policías vigilando.
Días después descubrió un pequeño agujero en el techo de uno de los baños. Fue entonces cuando se le ocurrió que si hacía un agujero lo suficientemente grande podría subir y llegar al patio a través de los conductos del aire. «Rompí un poco más y metí la cabeza. Tenía miedo a quedarme dentro pero era justo de mi medida», prosigue en su relato de la fuga.
El 12 de marzo a las 19.30 horas decidió llevar a cabo su plan. Previamente se aseguró de que varios de los internos «armaran bulla» para que los policías estuvieran entretenidos, según explica Byron.
«Un amigo me ayudó a subir por el agujero que había hecho y fui por los conductos del aire hasta una rejilla que da al patio, le pegue tres patadas y bajé», recuerda. Como no era la hora de salida al patio éste estaba sin vigilancia y pudo subir por la tubería que ya tenía en mente hasta el tejado del CIE. «Caminé lentamente para no hundirme y salte al otro lado a un sitio que hay en obras», explica. El resto fue sencillo. Atravesó el aparcamiento y salió por un muro medio derruido que da a la calle de Planas. La fuga había durado apenas media hora.
«Me tenía que dar prisa porque a las 20.30 horas cuentan a la gente para la comida y siempre estaban encima mío». Sin embargo no se percataron de su fuga hasta las 21.30 horas, «pero yo ya estaba muy lejos», afirma Byron.
Pero su libertad duró bien poco. Cuatro días después la Policía lo detuvo en una carpa de las Fallas porque según él «estaba un poco contento». Al identificarlo los agentes comprobaron que figuraba como interno del CIE.
Su regreso a Zapadores, como cabía de esperar, no fue placentero. Byron presentó una denuncia en el Juzgado de Instrucción Número tres de Valencia por supuestos malos tratos por parte de unos policías en el área de aislamiento, donde no hay cámaras. La respuesta del centro fue que el agente que identificó el interno con su número de placa no trabajaba ese día. Asimismo el joven solicitó un hábeas corpus el pasado 17 de abril alegando haber sufrido malos tratos, aunque el juzgado de Instrucción número 11 de Valencia se lo denegó.
Su expulsión fallida
A las cinco y media de la mañana del pasado 21 de abril la policía le despertó y le notificó que salían hacia Madrid, había llegado el día de su expulsión. Custodiado por cuatro policías en un coche llegaron hasta Barajas. Byron reconoce que aprovechó el viaje para ganarse la confianza de los agentes. Ya tenía en mente cómo eludir su expulsión. «Dos de ellos tenían que viajar conmigo y me preguntaban sobre qué sitios visitar en Bogotá. ‘Yo les puedo guiar por allá’, les decía», confiesa el joven. Además, había llenado su maleta de sábanas y cosas sin valor para aparentar que tenía pensado viajar, pero consciente de que sólo su valija llegaría a Colombia.
«Antes de subir al avión me dieron un bote con un líquido pero no me lo tomé», recuerda Byron, quien sospechaba que se trataba de algún tipo de somnífero. «Me había escondido tres cuchillas de afeitar, una en la parte de atrás del pantalón, otra en la ropa interior y una tercera en el calzado», confiesa. Cuando los agentes le quitaron las esposas para subir al avión el joven comenzó a hacerse cortes en el brazo y el pecho. «Al principio no sangraba y veía que no era suficiente y me corté más profundo», asegura Byron a la vez que explica que se tapaba las heridas para que no vieran la sangre hasta haber subido al avión.
Una vez dentro de la aeronave «comencé a gritar que no me quería ir y los policías intentaron ponerme un chaleco», recuerda. «Me decían que lo estaba haciendo bien hasta el momento, que no lo estropeara». Fue entonces cuando el joven se quitó la camisa y mostró todos los cortes. Como la sangre es muy escandalosa el piloto dio orden de que con esa persona no viajaba y los policías lo tuvieron que bajar del avión. «Lo has conseguido», le dijeron los policías seriamente molestos con él. «Me dejaron en la terminal de la T4 sin dinero y me tuve que buscar la vida, pero había logrado quedarme en España».
19 detenciones y once reclamaciones judiciales
Byron llegó a España cuando tenía 15 años. Aunque en un primer momento sí que tenía la documentación en regla, según asegura el joven, ésta le caducó y desde entonces ha tenido problemas con la justicia. Según el escrito de la Policía Nacional en el que se informa de su fuga, con fecha 12 de marzo, el fugado cuenta con un historial de 19 detenciones por infracciones penales y once reclamaciones judiciales.
Asimismo según la Policía Nacional la fuga se detectó a las 20.30 horas cuando «en el recuento de internos realizado en el comedor se comprueba que falta un interno». Estas mismas fuentes apuntaron que en dos de los retretes de los servicios hay «dos agujeros en la pared y que en uno de ellos se encontraba la sudadera que presuntamente vestía el interno que faltaba en el recuento». La Policía puso en marcha un operativo para localizar al inmigrante fugado y los baños de la planta baja quedaron inutilizados hasta reparar los destrozos. La notificación de fuga fue remitida al Juzgado de Instrucción número 20 de Valencia.
Fuente
Sí, los tegno y los tengo muertos, ratíticos... Pero bueno, ahí va un link
Me gustaría aprobechar para que leyérais esta interesante noticia en la cual se muestra como un inmigrante sudamericano "disfruta" de esta vida.
El joven, de 23 años y origen colombiano, narra cómo se fugó del Centro de Internamiento de Extranjeros y las represalias de la Policía - Ha eludido su expulsión tras autolesionarse en el avión
IGNACIO CABANES Los últimos dos meses en la vida de Byron - nombre ficticio para preservar su anonimato- podrían ser el argumento de una secuela de la película «Papillon» o de la serie «Prision Break». Este joven de 23 años y nacionalidad colombiana consiguió escapar en marzo del Centro de Internamiento de Extranjeros (CIE) de Zapadores a través de los conductos del aire, días después fue detenido de nuevo y el pasado sábado eludió su expulsión del país después de autolesionarse en el avión con unas cuchillas que llevaba ocultas. «Voy a hacer todo lo posible para no volver a Colombia», aseguró este inmigrante en situación irregular, quien teme que si regresa a su país acaben con su vida por una venganza.
La odisea de Byron comenzó a finales de febrero cuando fue detenido en Valencia por un delito contra la Ley de Extranjería. Como es habitual en estos casos acabó en el CIE de Zapadores a la espera de que se hiciera efectiva su expulsión del país. «Desde el primer día que entré me dije a mí mismo: ‘Yo de aquí salgo’», confesó el joven a Levante-EMV.
Plan de fuga
Byron explica que empezó a planear su fuga el mismo día que llegó. «Todos los días salía a pasear al patio y me fijaba en los lugares por los que podría escapar, si había cámaras de vigilancia y a dónde enfocaban», relata. Así localizó una tubería fuera del alcance de las cámaras, pero reconoce que iba a ser complicado trepar por ella sin ser visto, ya que cuando salían al patio siempre había dos policías vigilando.
Días después descubrió un pequeño agujero en el techo de uno de los baños. Fue entonces cuando se le ocurrió que si hacía un agujero lo suficientemente grande podría subir y llegar al patio a través de los conductos del aire. «Rompí un poco más y metí la cabeza. Tenía miedo a quedarme dentro pero era justo de mi medida», prosigue en su relato de la fuga.
El 12 de marzo a las 19.30 horas decidió llevar a cabo su plan. Previamente se aseguró de que varios de los internos «armaran bulla» para que los policías estuvieran entretenidos, según explica Byron.
«Un amigo me ayudó a subir por el agujero que había hecho y fui por los conductos del aire hasta una rejilla que da al patio, le pegue tres patadas y bajé», recuerda. Como no era la hora de salida al patio éste estaba sin vigilancia y pudo subir por la tubería que ya tenía en mente hasta el tejado del CIE. «Caminé lentamente para no hundirme y salte al otro lado a un sitio que hay en obras», explica. El resto fue sencillo. Atravesó el aparcamiento y salió por un muro medio derruido que da a la calle de Planas. La fuga había durado apenas media hora.
«Me tenía que dar prisa porque a las 20.30 horas cuentan a la gente para la comida y siempre estaban encima mío». Sin embargo no se percataron de su fuga hasta las 21.30 horas, «pero yo ya estaba muy lejos», afirma Byron.
Pero su libertad duró bien poco. Cuatro días después la Policía lo detuvo en una carpa de las Fallas porque según él «estaba un poco contento». Al identificarlo los agentes comprobaron que figuraba como interno del CIE.
Su regreso a Zapadores, como cabía de esperar, no fue placentero. Byron presentó una denuncia en el Juzgado de Instrucción Número tres de Valencia por supuestos malos tratos por parte de unos policías en el área de aislamiento, donde no hay cámaras. La respuesta del centro fue que el agente que identificó el interno con su número de placa no trabajaba ese día. Asimismo el joven solicitó un hábeas corpus el pasado 17 de abril alegando haber sufrido malos tratos, aunque el juzgado de Instrucción número 11 de Valencia se lo denegó.
Su expulsión fallida
A las cinco y media de la mañana del pasado 21 de abril la policía le despertó y le notificó que salían hacia Madrid, había llegado el día de su expulsión. Custodiado por cuatro policías en un coche llegaron hasta Barajas. Byron reconoce que aprovechó el viaje para ganarse la confianza de los agentes. Ya tenía en mente cómo eludir su expulsión. «Dos de ellos tenían que viajar conmigo y me preguntaban sobre qué sitios visitar en Bogotá. ‘Yo les puedo guiar por allá’, les decía», confiesa el joven. Además, había llenado su maleta de sábanas y cosas sin valor para aparentar que tenía pensado viajar, pero consciente de que sólo su valija llegaría a Colombia.
«Antes de subir al avión me dieron un bote con un líquido pero no me lo tomé», recuerda Byron, quien sospechaba que se trataba de algún tipo de somnífero. «Me había escondido tres cuchillas de afeitar, una en la parte de atrás del pantalón, otra en la ropa interior y una tercera en el calzado», confiesa. Cuando los agentes le quitaron las esposas para subir al avión el joven comenzó a hacerse cortes en el brazo y el pecho. «Al principio no sangraba y veía que no era suficiente y me corté más profundo», asegura Byron a la vez que explica que se tapaba las heridas para que no vieran la sangre hasta haber subido al avión.
Una vez dentro de la aeronave «comencé a gritar que no me quería ir y los policías intentaron ponerme un chaleco», recuerda. «Me decían que lo estaba haciendo bien hasta el momento, que no lo estropeara». Fue entonces cuando el joven se quitó la camisa y mostró todos los cortes. Como la sangre es muy escandalosa el piloto dio orden de que con esa persona no viajaba y los policías lo tuvieron que bajar del avión. «Lo has conseguido», le dijeron los policías seriamente molestos con él. «Me dejaron en la terminal de la T4 sin dinero y me tuve que buscar la vida, pero había logrado quedarme en España».
19 detenciones y once reclamaciones judiciales
Byron llegó a España cuando tenía 15 años. Aunque en un primer momento sí que tenía la documentación en regla, según asegura el joven, ésta le caducó y desde entonces ha tenido problemas con la justicia. Según el escrito de la Policía Nacional en el que se informa de su fuga, con fecha 12 de marzo, el fugado cuenta con un historial de 19 detenciones por infracciones penales y once reclamaciones judiciales.
Asimismo según la Policía Nacional la fuga se detectó a las 20.30 horas cuando «en el recuento de internos realizado en el comedor se comprueba que falta un interno». Estas mismas fuentes apuntaron que en dos de los retretes de los servicios hay «dos agujeros en la pared y que en uno de ellos se encontraba la sudadera que presuntamente vestía el interno que faltaba en el recuento». La Policía puso en marcha un operativo para localizar al inmigrante fugado y los baños de la planta baja quedaron inutilizados hasta reparar los destrozos. La notificación de fuga fue remitida al Juzgado de Instrucción número 20 de Valencia.
Fuente
lunes, 30 de abril de 2012
Cuando los que te odian te lanzan a la fama
Es un fenómeno que desde hace un año ha empezado a alterar el orden de las cosas en internet. Los que se hacen famosos no lo hacen por la cantidad de "fans"que consigue Sino por la cantidad de gente que los odia. Los trolls han evolucionado para pasar a ser un ideología en internet. Parece que solo los que sean capaces de soportar esa presión son los que se merecen la fama. El resto, perecen en la vergüenza.
viernes, 27 de abril de 2012
Vicio, vicio
Viernes quiero romper la rutina y darme un capricho. Por lo que...
Tal vez no sea de vuestro agrado (la canción o el estilo, el grupo..) pero es la canción que refleja lo que quiero expresar. El ser humano dejándose llevar por los placeres mundanos...
Hoy la entrada es rápida y más facil de leer porque se que vosotros estáis cansados y yo también.
Hoy la entrada es rápida y más facil de leer porque se que vosotros estáis cansados y yo también.
tanto vicio, tanto vicio... ahora tengo 40 años y soy una autentico fracasado de la vida. pero ¡que carajo! me encantan los reincipoting(asi los llamabamos entonces).
Nada bueno el vicio, pero para ser sinceros aquellos tiempos fueron los unicos en los que me sentí vivo. Ahora ni bebo, ni fumo, ni follo. Si volviera el tiempo atras lo haria de nuevo, pero también me preocuparía por tener un futuro profesional.
fan6442
Nada bueno el vicio, pero para ser sinceros aquellos tiempos fueron los unicos en los que me sentí vivo. Ahora ni bebo, ni fumo, ni follo. Si volviera el tiempo atras lo haria de nuevo, pero también me preocuparía por tener un futuro profesional.
fan6442
jueves, 26 de abril de 2012
Normalidad
Hace unos meses o incluso años, estaría quejandome de la aburrida monotonía. Pero ahora estoy bastante feliz, de vivir una situación "estable". No es exactamente la vida que siempre he soñado pero es que tener barcos con putas no es barato. Aunque tal vez con la crisis CRISIS! las putas son más baratas.
Si quereis saber el porqué de volver a remarcar crisis es para que esta palabra la tengáis más presente. Como buen medio de comunidación me veo en la obligación de alertar de un mal mayor. Un mal desconocido e impreciso que tal vez no exista del todo. Que tengáis miedo, vamos. ¡Es la maldita crisis! Lo he oido tantas veces, de tantas formas (SuperZP agotó los sinónimos, si le hubieran dado la oportunidad se habría inventado palabras aceptadas por la RAE...) y colores... Principalmente rojo, ahora la crisis no tiene un color caracterísrtico, sino que se limita a ser el porqué de todas las decisiones controvertidas.
Siento hablar de crisis en el blog, para justificar este párrafo diré que esto es normal desde hace un tiempo [mejor no te mojes, en realidad no sabes cuando empezó a ser normal, auqnue todos coinciden en que empieza en el 2008..]
Antes de despedirme, me gustaría decir que he eliminado la publi de los RSS. Pero no del blog, porque quiero conseguir un sucio céntimo. [timo eso es lo que es el adense]
¿Creeis que la prensa debería meterse con los que les patrocinan?¿Empezarían de este modo a tener algo más de respeto por parte de los lectores/televidentes/oyentes/[inserte sílabas aleatorias]tes?
Si quereis saber el porqué de volver a remarcar crisis es para que esta palabra la tengáis más presente. Como buen medio de comunidación me veo en la obligación de alertar de un mal mayor. Un mal desconocido e impreciso que tal vez no exista del todo. Que tengáis miedo, vamos. ¡Es la maldita crisis! Lo he oido tantas veces, de tantas formas (SuperZP agotó los sinónimos, si le hubieran dado la oportunidad se habría inventado palabras aceptadas por la RAE...) y colores... Principalmente rojo, ahora la crisis no tiene un color caracterísrtico, sino que se limita a ser el porqué de todas las decisiones controvertidas.
Siento hablar de crisis en el blog, para justificar este párrafo diré que esto es normal desde hace un tiempo [mejor no te mojes, en realidad no sabes cuando empezó a ser normal, auqnue todos coinciden en que empieza en el 2008..]
Antes de despedirme, me gustaría decir que he eliminado la publi de los RSS. Pero no del blog, porque quiero conseguir un sucio céntimo. [timo eso es lo que es el adense]
¿Creeis que la prensa debería meterse con los que les patrocinan?¿Empezarían de este modo a tener algo más de respeto por parte de los lectores/televidentes/oyentes/[inserte sílabas aleatorias]tes?
miércoles, 25 de abril de 2012
Fuera de tu alcance
Mucha veces cuando uno llega al límite es consciente de ello. Otras muchas veces sabes que ese límite no lo has llegado a ver. Hoy para mí es uno de esos días en los que siento no haber rendido al máximo, para poder justificar un fracaso. Cuando esto ocurre, uno se siente perdido.
Sin embargo para salir de esta situación y con la lección bien aprendida. Me dispongo a arreglar los errores cometidos hasta ahora. Espero no volver a cometer estos errores.
Aunque cambie estos errores cometidos durante el día. Nada va a cambiar lo que ya ha ocurrido. No hay que olvidar lo ocurrido mientras se corrigen las carencias que uno comete.
(Disciplina)
Sin embargo para salir de esta situación y con la lección bien aprendida. Me dispongo a arreglar los errores cometidos hasta ahora. Espero no volver a cometer estos errores.
Aunque cambie estos errores cometidos durante el día. Nada va a cambiar lo que ya ha ocurrido. No hay que olvidar lo ocurrido mientras se corrigen las carencias que uno comete.
(Disciplina)
martes, 24 de abril de 2012
Motivación
Antes de empezar. Me hace especial ilusión plasmar. Que ya soy capaz de poner un título sintetizando de qué voy a tratar de hablar en la entrada. Dicho esto empiezo.
Es bastante curioso el modo en el que la vida me ha enseñado. Que muchas veces tienes que ignorar tu mente y cuerpo. [tengo un rpoblema con los "que" ¿no?] Para poder conseguir un objetivo que parecía imposible.
De como la razón se muestra como una flaqueza a la hora de llevar al límite tu cuerpo. Porque cuando tu cuerpo y mente te piden abandonar, sabiendo que si aguantas solo 2 minutos más llegas a la meta. No hay razón que valga en esa situación. Es ese ese punto en el que tienes que pensar en conceptos que están fuera de tu alcance. O pensar en objetivos a corto plazo.
Edito para pedir comentarios. Y sino, muchas gracias por tu visita ^-^
Es bastante curioso el modo en el que la vida me ha enseñado. Que muchas veces tienes que ignorar tu mente y cuerpo. [tengo un rpoblema con los "que" ¿no?] Para poder conseguir un objetivo que parecía imposible.
De como la razón se muestra como una flaqueza a la hora de llevar al límite tu cuerpo. Porque cuando tu cuerpo y mente te piden abandonar, sabiendo que si aguantas solo 2 minutos más llegas a la meta. No hay razón que valga en esa situación. Es ese ese punto en el que tienes que pensar en conceptos que están fuera de tu alcance. O pensar en objetivos a corto plazo.
Edito para pedir comentarios. Y sino, muchas gracias por tu visita ^-^
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